Enecta: un modelo inclusivo

Enecta: un modelo inclusivo

Si bien puede ser cierto que la globalización es un signo de progreso en nuestra sociedad, que se traduce en crecimiento tecnológico, económico y social, también es cierto que este crecimiento carece de igualitarismo.

Además de las condiciones de privación que existen en algunas partes del mundo, la globalización también es responsable del calentamiento global y de todos los problemas ambientales que enfrentamos nosotros y las generaciones futuras.

Teniendo esto en cuenta, las empresas, dado su papel de actores activos en el mercado, ejercen un poder institucional y social, así como un poder económico. La única forma de limitar el daño causado por la globalización es que las empresas aprovechen este poder y lo utilicen para generar cambios.

Al menos, así es como lo vemos. Desde sus inicios, Enecta se ha guiado por la responsabilidad ética y ha trabajado para crear un modelo capaz de afrontar los retos medioambientales y sociales de forma positiva.
En la firme convicción de que el cannabis puede contribuir a abordar los principales desafíos de nuestro tiempo, hemos creado un modelo de negocio que no solo garantiza productos de alta calidad a precios asequibles, sino que también tiene en cuenta los intereses del medio ambiente, las personas desfavorecidas y el progreso técnico y científico.

El modelo que vamos a describirles es inclusivo, inspirado en algunos de los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU para el desarrollo sostenible y los principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas para la responsabilidad social empresarial.

 

El derecho a la salud

Nuestro objetivo siempre ha sido ofrecer un producto beneficioso y útil para mejorar la calidad de vida de las personas, a precios asequibles para todos.

Esto también refleja la decisión del Organización Mundial de la Salud clasificar el CBD como una sustancia no narcótica adecuada para uso médico.

Hemos invertido en investigación y establecido importantes relaciones de colaboración, con la Universidad de Génova, por ejemplo. La investigación realizada por el Dr. Pasquale Striano y su equipo, posteriormente publicada en el "Investigación de cannabis y cannabinoides' revista, ha demostrado que el 24% a base de CBD El aceite producido por Enecta es muy eficaz en pacientes con epilepsia resistente al tratamiento.

A pesar de estos resultados alentadores, nuestro enfoque sigue siendo proporcionar calidad asequible, porque el derecho a la salud es un derecho para todos. Seguimos ofreciendo nuestros productos a precios sostenibles y difundiendo el conocimiento científico, con el fin de educar al mayor número posible de personas sobre el potencial de los cannabinoides.

Combatiendo la desigualdad

La investigación sugiere que para 2030, cannabis sativa puede generar más del doble de facturación que ha producido hasta ahora, con unos ingresos totales de alrededor de 100 mil millones de dólares; la creación de empleo, especialmente en las zonas desfavorecidas, y la contribución a la lucha contra la pobreza y la desigualdad.

Enecta está haciendo una contribución tangible a través de sus elecciones en términos de desarrollo y empoderamiento.

- Desarrollo: invertimos en zonas desfavorecidas, generando abundantes oportunidades de trabajo tanto en el cultivo de la tierra como en la construcción de plantas y laboratorios. En alianza con Green Valley, cultivamos 6 hectáreas de cannabis en Castelvecchio Subequo, un pueblo de 958 habitantes en la región italiana de Abruzzo. Elegimos esta región porque, además de haber perdido 2,366 empresas en 4 años, su PIB per cápita está un 15% por debajo del promedio nacional. Esto deja aproximadamente al 30% de la población en riesgo de pobreza o exclusión social, ya un tercio de los jóvenes desempleados y sin perspectivas de empleo.

- Empoderamiento: organizamos y financiamos proyectos sociales, recreativos y culturales en estos mismos lugares, brindando a las personas la posibilidad de capacitarse, construir una comunidad y ampliar sus horizontes y habilidades.

Además de estas opciones, que son los pilares de nuestro modelo inclusivo, desde 2018 venimos desarrollando un proyecto para integrar a los solicitantes de asilo en el lugar de trabajo. Hasta ahora, cuatro jóvenes han venido a trabajar con nosotros: dos de Mali y dos de Nigeria, todos ellos en busca de asilo por motivos humanitarios. Luego de inscribirse en un programa del Servicio Sulmona Horizon y SPRAR (Sistema de Protección para Refugiados y Solicitantes de Asilo), trabajaron desde el verano de 2018 hasta fin de año en el equipo que recolecta y limpia el cáñamo cultivado en Valle Subequana.

Uno de los cuatro jóvenes, Sekou, ha continuado trabajando con Green Valley hasta el día de hoy, donde ha adquirido habilidades y experiencia en el procesamiento de cannabis.

Protección del medio ambiente

Nuestro modelo de producción se basa en la agricultura extensiva al aire libre, que requiere 4 veces menos agua que la cantidad utilizada para cultivar algodón. Practicamos la agricultura natural en nuestros campos, absteniéndonos del uso de pesticidas químicos y cuidando de cultivar nuestros cultivos en tierras donde no hay metales pesados.

Además, el cannabis en sí tiene funciones importantes que desempeñar en la descontaminación del suelo y el agua. Es un pesticida natural que enriquece la tierra y ayuda a restablecer el equilibrio en ecosistemas y áreas rurales que han sido desatendidos o han sufrido contaminación química o nuclear.

En cuanto al proceso de extracción, utilizamos exclusivamente tecnologías que respetan los principios de la Pacto Mundial de Naciones Unidas para extraer nuestro CBD.

También hemos encontrado soluciones innovadoras para reutilizar maquinaria en desuso y reducir al mínimo los residuos industriales, además de fijarnos el objetivo de reintroducir completamente los residuos en el ciclo de producción en 5 años, contribuyendo a la economía circular.

Educación e intercambio cultural

Creemos que el cannabis puede ser una herramienta revolucionaria para el mundo de hoy así como el mundo del mañana.
Por ello, consideramos fundamental que los jóvenes en particular conozcan las técnicas innovadoras que se pueden utilizar para procesarlo.

Colaborando una vez más con Green Valley y con TEC (México), hemos desarrollado un programa de formación internacional dirigido a estudiantes de países en desarrollo. El propósito de esta iniciativa es ofrecer una oportunidad concreta para aprender habilidades profesionales, proporcionando las herramientas necesarias para capacitarse en el campo del procesamiento de cannabis con un enfoque particular en los estándares europeos y las tecnologías innovadoras y sostenibles líderes. Este año también nos vio lanzar “Reezo Academy”: un curso de capacitación sobre cáñamo que está resultando inmensamente satisfactorio.

Nuestro modelo inclusivo es nuestra respuesta al modelo de producción hiperconsumista, que ya no es sostenible y cuyas desastrosas consecuencias son evidentes para todos los que lo deseen. En el mundo globalizado e interconectado de hoy, es más indispensable que nunca que las empresas se comporten con responsabilidad social y ofrezcan activamente no solo un producto, sino un código ético y un modelo a seguir positivo.

 

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