Cannabis y cáncer, dejemos las cosas claras

Cannabis y cáncer, dejemos las cosas claras

El cannabis se utiliza cada vez más en el campo de la oncología. ¿Cuáles son sus beneficios y para qué sirve?

El cannabis, en los últimos años, se utiliza cada vez más en el campo médico para acompañar al paciente en su ruta clínica. Entre los muchos campos en los que se utiliza el cannabis y sus extractos, también podemos encontrar la oncología.

Se han dicho muchas palabras sobre el tema pero, visto el uso que se hace actualmente del mismo sin tener en cuenta la evidencia científica, parece oportuno aclarar el papel del cannabis y disipar algunos mitos.

¿Puede el cannabis curar el cáncer o reducir la masa tumoral?

No. Por el momento, no existe evidencia de que el cannabis o sus principios activos únicos (como cannabidiol) puede tener un papel en contrastar el progreso de un tumor. Existen algunos estudios de investigación, ninguno de ellos realizado directamente en seres humanos, sin embargo, que demuestran que los cannabinoides (los principios activos de la planta de cannabis) pueden tener algún efecto sobre las células tumorales. Sin embargo, actualmente no existen estudios clínicos que demuestren, más allá de toda duda razonable, que el cannabis sea capaz de curar esta enfermedad.

Muchos equipos de investigación se han contratado desde hace años para investigar esta posibilidad, teniendo en cuenta los beneficios que se pueden encontrar en otros campos. Solo en el futuro podremos descubrir si algunas sustancias contenidas en la planta de cannabis pueden contrastar el crecimiento de una masa tumoral de manera eficaz.

El uso de cannabis en el campo de la oncología implica tratamientos paliativos o el uso dirigido a atenuar algunos de los efectos adversos. efectos de las terapias antitumorales como por ejemplo, quimioterapia

¿Qué es el cannabis medicinal?

Para comprender cuál es el uso real del cannabis en el campo de la oncología, es necesario distinguir claramente el diferencia entre el llamado cannabis light y el cannabis medicinal. De hecho, deberíamos considerar cannabis light, aquellos productos que se obtienen a partir de inflorescencias secas de cannabis y en los que la concentración de THC se sitúa entre el 0,2% y el 0,6%. Con cannabis terapéutico, por otro lado, nos referimos a medicamentos que contienen cannabinoides y que han sido desarrollados, aprobados e introducidos por un número cada vez mayor de sistemas nacionales de atención médica de varios países de todo el mundo. En estos productos, las concentraciones de los diferentes principios activos, como cannabidiol (CBD) y Delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) se calculan con extremo rigor.

Cannabis y oncología

El primeros estudios con el objetivo de explorar la aplicación del cannabis en personas afectadas por el cáncer, demostró cómo los cannabinoides demostraron ser muy efectivos, más que otros medicamentos, de manera significativa reducir los efectos secundarios de la quimioterapia.

En 2010, en cambio, investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Guelph, Canadá, encontraron evidencia considerable con respecto al hecho de que la regulación del sistema endocannabinoide da como resultado una reducción de la sensación de náuseas.

La efecto antiemético de los cannabinoides en general ha sido demostrado por algunos estudios en animales. Parece ser la acción sobre el receptor CB1 del sistema endocannabinoide que ayuda a suprimir la sensación de tener que vomitar. El cannabidiol (CBD), en particular, puede suprimir las náuseas y los vómitos también cuando se toma en dosis limitadas.

A esto podemos agregar la aplicación en constante aumento de cannabidiol para contrastar una condición de dolor crónico. Cada día surgen más pruebas sobre los efectos calmantes del CBD en el dolor recurrente. También es debido a estas cualidades antiinflamatorias que muchas personas e investigadores están interesados ​​en el cannabis en el campo de la oncología. Estos efectos antiinflamatorios hicieron posible que el cannabis complementara los tratamientos paliativos destinados a mitigar los síntomas de las personas afectadas por enfermedades que no son curables en este momento.

Además, los cannabinoides pueden estimular el apetito y provocar una sensación de bienestar. Ellos tienen efectos miorrelajantes y ayudar a los que sufren de insomnio. En general, los cannabinoides pueden ayudar a que los pacientes que necesitan tratamientos paliativos se sientan mejor.

También en Italia se ha autorizado el cannabis con fines terapéuticos y como coadyuvante en tratamientos paliativos. Sin embargo, es importante recordar que el cannabis nunca debe considerarse un sustituto de la terapia habitual a la que se somete el individuo. Por estos motivos, cualquiera que sea la necesidad, siempre es correcto hablar con el médico y utilizar productos que contengan cannabis certificados, obtenidos y envasados ​​con extremo rigor y cuyos compuestos se declaren en la descripción con total exactitud.



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